Kobido: el masaje con efecto lifting

El Kobido o lifting facial sin cirugía es una técnica de masaje facial japonés, que durante siglos estuvo reservado en exclusiva a la familia Imperial japonesa. Su  efecto resulta muy beneficiosos, ya que rejuvenece e ilumina el rostro, rellena las arrugas y tonifica los músculos faciales y los tensa, a la vez que activa la circulación en el rostro y ayuda a drenar toxinas. Este masaje facial no trata sólo la capa superior de la epidermis, sino que incide en un nivel más profundo a través de los meridianos (canales energéticos del cuerpo) consiguiendo estimular la energía vital o Qi.




Dentro del masaje kobido encontramos tres tipos de sesiones que varian tanto en  la duración, como en el precio, en la intensidad y en que podemos lograr con cada una de ellas:

- Método de rejuvenecimiento facial básico. Esta sesión es la mas sencilla y lo que obtendremos sera tanto una gran relajación como la tonificación de nuestra piel. Resulta una buena aproximación al masaje kobido para poder ver que tal nos sienta, si vemos resultados y si consigue relajarnos.

- Método de rejuvenacimiento facial. En el se conseguir un gran estado de relajación mientras se oxigena y se nutra la piel gracias a las técnicas de golpeo, movimientos circulares y amasamientos en el rostro. 


- Método ritual imperial de juventud. Esta sesión  se separa en dos etapas, masaje y energía. La primera parte resulta similar a la del método anterior y es una sesión de masaje kobido normal, pera la segunda ayuda a estimular el flujo de energía y equilibrarlo presionando en las pontos adecuados de la cara.

A la hora de tratarnos con el masaje kobido debemos tener claro que resultan necesarias varias sesiones, aunque entre seis y ocho suelen ser suficientes para ver buenos resultados. De todos modos, no requiere las mismas sesiones una persona que otra, puesto que el diagnostico inicial y la evolución nunca son igual.
 


Los beneficios que se obtienen con el Kobido:

Sus efectos sobre el rostro son espectaculares porque:

– Reduce la flacidez.

– Corrige las pequeñas arrugas.

– Mejora la circulación sanguínea.

– Es un ejercicio que ayuda a reafirmar el óvalo facial.

– Favorece la eliminación de toxinas y células muertas.

– Aporta luminosidad al rostro dándole un aspecto fresco y saludable a la piel.

– Mejora la elasticidad.

– Reafirma la piel.

– Equilibra el flujo de energía corporal y potencia el sistema inmunológico

– Estimula la producción de colágeno y elastina

– Elimina toxinas e impurezas

– Mitiga el acné

– Elimina la tensión en los músculos faciales y cuello.


El kobido se ha presentado en varios países como un excelente medio “para combatir el envejecimiento facial de forma natural”. Cuando las cirugías estéticas están a la orden del día entre quienes buscan combatir las arrugas, estos métodos no invasivos son una excelente y natural posibilidad. El propósito del masaje facial Kobido es trabajar de manera específica y precisa con los meridianos faciales y puntos de acupresión para alcanzar un equilibrio en toda la piel del rostro y los músculos faciales. Movimientos de percusión rápida, amansamiento, digito presión, golpecitos, diagnóstico facial, terapia de los meridianos y puntos de acupuntura, se combinan estratégicamente para crear un tratamiento facial revolucionario. Las etapas del tratamiento comprenden: Masaje y Energía, Shiatsu y DLM japonés.


Esta variedad de técnicas requiere de una gran habilidad con los dedos, ya que es con el movimiento de éstos y la manipulación de las manos con los que se recibe este masaje; que empieza por la nuca mejorando, así, la circulación de la sangre esencial para transportar a los tejidos faciales sustancias como el oxígeno y otros nutrientes, reparando los tejidos dañados de la cara y favoreciendo la eliminación de toxinas. Además, es una buena introducción a la terapia facial, porque es muy relajante y, muchas veces, la tensión acumulada se refleja en los músculos de la nuca.

Estas técnicas terapéuticas estimulan los nervios faciales alcanzando las células de la piel; benefician y aumentan la circulación sanguínea, distribuyendo nutrientes y eliminando toxinas e impurezas.

Reduce y corrige: del mismo modo que el ejercicio reafirma y tonifica el cuerpo, el Masaje Facial Japonés fortalece y tonifica la musculatura facial ayudando a prevenir la flacidez y las arrugas.

Elimina: el Masaje Facial Japonés aumenta la circulación de la piel, favoreciendo la eliminación de células muertas, aumentando la luminosidad y dando un aspecto saludable y una complexión de aspecto más juvenil. También incrementa el aporte de nutrientes más eficientemente, ralentizando de manera evidente los signos visibles del envejecimiento.

Ayuda: El Masaje Facial Kobido  incrementa la temperatura de la piel. Ello facilita la liberación de toxinas profundamente fijadas, a las que los limpiadores no alcanzan. Al aumentar la temperatura se activa el sistema linfático, lo que le permite transportar y eliminar más eficientemente las bacterias y las toxinas de las células de la piel.

Regula: El Masaje Facial Kobido aumenta la capacidad de la piel para retener la hidratación creando una barrera emoliente contra la evaporación.

Libera: El Masaje Facial Kobido libera las contracturas del tejido muscular, permitiendo una buena irrigación sanguínea por toda la superficie del rostro. Esto aporta oxígeno y nutrientes hasta las células de la piel. Únicamente cuando la circulación sanguínea se ve mejorada las células de la piel pueden repararse y rejuvenecerse por sí mismas.


Se realiza en tres etapas: limpieza, hidratación y estimulación. Se utilizan aceites vegetales y aceites esenciales puros para la manipulación del rostro y es, en la fase de estimulación, donde empieza toda una serie de movimientos cuyo, único, fin es relajar los músculos contraídos favoreciendo, así, la eliminación de arrugas y la recuperación del aspecto de la piel; cuando los músculos están relajados la sangre circula libremente por ellos recibiendo, de esta manera, todos sus beneficios, por lo que permite que las células de la piel puedan repararse y rejuvenecerse por sí solas.

El masaje KOBIDO puede realizarse en hombres y mujeres de todas las edades. Recomendado a partir de los 30 años como técnica preventiva. Estimula el metabolismo celular haciendo que la piel se renueve más rápidamente, con todos los beneficios estéticos derivados de ello: brillo, tono y compatibilidad; a partir de los 40 años ayuda a redifinir los contornos de la cara, relleno de arrugas.

Resultados: Piel más firme y tersa en un 81%. Los resultados son al instante. Un tratamiento dura entre 7 y 10 días. Sus resultados no son solamente visuales estéticamente, se trata de un masaje que cuida la salud. La frecuencia ideal para realizar un tratamiento en cabina es de una sesión a la semana los 2 primeros meses, y posteriormente una sesión cada 15 días. Los resultados son visibles desde la primera sesión. No está indicado en casos de pieles con acné, botox o ácido hialurónico en rostro, así como psoriasis o cicatrices muy recientes.


Como vemos el kobido pretende llegar más allá de lo que, habitualmente, entendemos como un masaje facial es decir, el simple hecho de que penetren una serie de productos, suavemente, en nuestra piel para hidratarla, nutrirla pero sin incomodarla; el masaje facial japonés lo que hace es limpiarla, hidratarla y despertarla. Las impresiones de una persona a otra varían pero, en general, se experimenta una sensación de despeje mental, ligereza en la cara y bienestar.

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